La moxibustión estimula puntos concretos del cuerpo mediante el calor que desprende la combustión de la hoja de artemisa. Según los estudios de medicina tradicional china, la artemisa —también llamada hierba de San Juan— tiene propiedades amargas, picantes y calientes, asociadas a los meridianos energéticos de hígado, bazo y riñón.
Este tratamiento suele combinarse con la acupuntura, ya que generalmente los puntos de aplicación de ambas técnicas coinciden. De hecho, la moxibustión, según la mayoría de los expertos, podría ser el origen de la acupuntura: su uso data del 200 a. C.



