Como la mayoría de la gente sabe, esta técnica se basa en la inserción de agujas de un grosor mínimo (0,3 mm) en diversos puntos situados a lo largo de trayectos corporales, que provocan una respuesta nerviosa generando los cambios pertinentes deseados en diversos sistemas fisiológicos —nervioso y hormonal principalmente— y restableciendo así la homeostasis, de un modo totalmente natural y en absoluto invasivo.
De manera que es una forma de equilibrar y sanar nuestra salud sin que el organismo se resienta con efectos secundarios que algunas veces pueden ser peores que el propio mal a tratar.



